AMO - Pro Bienestar Animal | 10 consejos para enfrentar la tercera edad de tu perro o gato
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10 consejos para enfrentar la tercera edad de tu perro o gato

Es difícil determinar el momento exacto de la llegada de la tercera edad en los perros y gatos, pues depende de factores tan variables como la raza, el tamaño del animal, los cuidados que ha recibido a lo largo de su vida, el estado de salud, la alimentación y otros. En general se puede estimar que los perros de talla pequeña a mediana, así como los gatos, entran a su vejez alrededor de los 10–11 años de edad. Por otro lado, los perros de talla grande o gigante se consideran “mayores” a partir de los 7–8 años.

Signos de envejecimiento

Al igual que como sucede en los humanos, en los animales el envejecimiento se acompaña de una degeneración progresiva de los órganos, resultando en distintos trastornos físicos y comportamentales, como:

  • Disminución de la actividad física, lo cual puede estar acompañado de un aumento de peso.
  • Degeneración articular, dolor o dificultad para caminar, reducción de la masa muscular y otras anomalías locomotoras.
  • Pérdida de la visión, el olfato y la audición.
  • Alteración del pelaje (aparecen las canas y se torna más áspero y mate).
  • Flatulencias, estreñimiento, etc. También pueden verse afectados sus hábitos de evacuación, de manera de orinan o defecan en áreas de la casa que normalmente no lo harían.
  • Problemas renales, como incontinencia, orina abundante o con gotas de sangre.
  • Reducción de la alerta mental y trastornos del sueño (hace siestas más frecuentemente y se despiertan a deshoras).
  • Alteración del apetito y la toma de agua.
  • Dificultad para respirar.
  • Problemas dentales, como sarro excesivo, gingivitis y caída de los dientes.

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A pesar de todas las dificultades que implica la llegada de la vejez en nuestras mascotas, ésta es una etapa hermosa y llena de satisfacción. Quien haya tenido un animal viejito sabe lo tiernos, dependientes y amorosos que son. Y si no han tenido la experiencia, sólo vean estos retratos de la Amanda Jones que derriten el corazón.

A continuación te damos 10 consejos para enfrentar la tercera edad de tu perro o gato:

  1. Aprendé a leer, sentir y escuchar el cuerpo de tu mascota. Este es un consejo a tomar en cuenta a cualquier edad. Convertí en rutina la revisión sencilla del cuerpo de tu mascota: aprendé a tocarle toda la piel y así descartar la presencia de masas; conocé cómo huelen regularmente sus orejitas y su boca; estudiá la manera en que camina; escuchá cómo suena normalmente su respiración. Cuando seás experto en cómo es tu mascota en situaciones normales, serás un maestro en identificar cambios tempranos y podrás evitar que se conviertan en una emergencia.
  2. Visitá a tu médico veterinario de una a dos veces al año. Durante esta visita probablemente te ofrecerá realizar un examen de sangre para conocer el estado del hígado y los riñones de tu mascota. Hacelo porque ésta es la manera más eficaz para identificar afecciones tempranas en esos órganos. Además esta es una etapa en la que están muy susceptibles a enfermedades, así que hacé lo necesario por tenerlos sanos y seguir las recomendaciones de tu veterinario.
  3. En caso de tener un animal de raza, conoce las características propias de ella. Por ejemplo, la mayoría de razas grandes de perros tienden a presentar problemas ortopédicos con frecuencia. Por otro lado, los gatos (sobre todo los machos y más si fueron castrados muy jóvenes) suelen exhibir problemas renales. Si tenés una raza específica, metete a navegar en internet a buscá si está asociada a alguna afección específica y cómo podría detectarse temprano.
  4. Prestá mucha atención a sus hábitos urinarios. Detectá cambios en la frecuencia con la que orina, la cantidad de orina, el sitio adonde lo hace, el color, el olor y la posición con la que suele orinar. Resulta que variaciones en estos aspectos pueden indicarnos si está sucediendo un problema renal progresivo.
  5. Facilitale la movilización en casa. Procurá mantener los muebles en una misma posición y no hacer cambios abruptos en el hogar. Con la pérdida de los sentidos (sobre todo el olfato y la visión) es muy importante que conozca de memoria su espacio.
  6. Tratá de identificar esos pequeños cambios a la hora de subir escaleras o bajarse de la cama. Ponele la camita en sitios adonde no tengan que atravesar estos retos físicos. En gatos, utilizá cajitas de arena más bajas y no estimulés los saltos demasiado altos.
  7. Cuidá su alimentación. Los animales geriátricos tienen necesidades nutricionales muy específicas, sobre todo si presentan alguna enfermedad. Debemos cuidar su nutrición para evitar la obesidad (o la anorexia, menos común pero igual de importante), minimizar el daño progresivo de los órganos y ayudar al cuerpo a estar en óptimas condiciones para pelear enfermedades.
  8. Estimulá su actividad física mediante paseos cortos o juegos en casa. Lo importante es que tu mascota se mantenga activa y retada mentalmente.
  9. Prestá atención a cambios de comportamiento, desorientación o falta de atención a su ambiente. Puede indicar que no ve bien, que su olfato ha disminuido o que tiene afecciones a nivel nervioso. Ellos también pueden sufrir de Alzheimer u demencia senil. Entonces, ante cambios de este tipo, visitá lo antes posible a tu veterinario.
  10. Equipate con un botiquín de primeros auxilios específico para las necesidades de tu mascota. En él podés guardar el registro de vacunación y desparasitación, especificaciones de su condición de salud, medicamentos recomendados por un veterinario y el número de teléfono de tu médico habitual.

#DueñoResponsable: El mejor y más sincero consejo es que chiniés y disfrutés muchísimo a tu mascota en esta etapa de la vida. Es un momento en el que van a necesitar mucho tu apoyo y cariño. Y si todavía no ha llegado a esta etapa, cuidalo montones para que llegue a su tercera edad lo más sano y fuerte posible.